Cada bici de la casa lleva el nombre de una montaña, y cada montaña manda sobre el diseño. El Canigó dio una gravel para deshacer caminos. El Cadí, una escaladora para ir hacia arriba. El Carlit, el techo de la Cataluña Norte con 2.921 metros, es tierra de tramontana: allí el viento no es un mal día, es el paisaje. La bici que lleva su nombre tenía que ser una aero.
Qué es el Carlit
Es nuestra carretera aero: cuadro PYRMON RO-A de Carbon Composite SLR con los tubos perfilados para cortar el aire, transmisión electrónica Shimano Ultegra Di2 de 12 velocidades, ruedas de carbono de 45 mm de perfil, sillín de carbono impreso en 3D y 7,58 kg de peso total. Seis tallas, de la XXS a la XL, para ciclistas de 152 a 193 cm. 5.799 €, con 5 años de garantía y Crash Replacement.
La ficha completa, con la geometría y la correspondencia de tallas, está en la página del Carlit.
Doce lagos, doce puntos
Bajo el nombre grabado en el cuadro verás doce puntos dorados. No son decoración al azar: son los doce lagos del circuito que rodea los lagos de las Bulloses, a los pies del pico. La montaña no solo pone el nombre: también lo dibuja.
Hecha en Cataluña, como las demás
Cada Carlit se monta y se verifica una a una en el taller de Taradell, a una hora de Barcelona. Si quieres verlo de cerca, escríbenos y quedamos un día. Y si quieres saber qué viene después, ya sabes dónde estamos: en el boletín, sin ruido.
Canigó, Cadí, Carlit. La gama de carretera ya está aquí. Y el viento, por primera vez, juega a favor.